Sábado 15 de agosto de 2026.- Actualmente, el arribo masivo de sargazo representa un grave problema económico y ambiental, sin embargo, el fenómeno se puede convertir en una oportunidad de desarrollo para la Península de Yucatán, con el aprovechamiento de las macroalgas, coincidieron especialistas mexicanos.
De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el sargazo es un tipo de alga marina que ha llamado mucho la atención en los últimos años, tanto en el mundo académico como en la sociedad mexicana, desde que se registró su llegada masiva en 2011, ha causado preocupación debido a los problemas ambientales que ocasiona en el Caribe, por lo que ahora, los expertos se han dado a la tarea de desarrollar soluciones tecnológicas para aprovecharlo y reducir su impacto en las costas.
El especialista del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), Luis Felipe Ramírez Verduzco, explicó que existen dos especies principales: Sargassum natans y Sargassum fluitans, presentes en el Mar de los Sargazos y en el Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico.

Señaló que el primero tiene tallos largos y hojas angostas, mientras el segundo tallos cortos y hojas anchas. Ambas especies dependen de vesículas de aire para flotar y se consideran responsables de los eventos de inundación de sargazo en el Caribe, el Golfo de México y el Atlántico.
Si bien, esta alga ofrece refugio, alimento y áreas de reproducción para diversas especies marinas, extendiéndose tanto en aguas poco profundas y arrecifes como en el mar abierto, acotó el encargado de proyectos en alternativas catalíticas y esquemas de proceso para la producción de biocombustibles (diésel verde).
Indicó que el problema es que, en los últimos años, está llegando masivamente a las costas del Caribe, generando graves problemas tanto para el medio ambiente como para la economía local.

Ejemplificó el caso de Tulum y Cancún, sitios donde, desde 2013, ha afectado la biodiversidad y el turismo.
Por su parte, Marco Antonio Domínguez Aguilar, también del IMP, expresó que el sargazo acumulado en las playas no solo es desagradable a la vista, sino que también tiene consecuencias graves para el medio ambiente.
Cuando cubre grandes áreas del mar, bloquea la luz del sol y evita que las plantas marinas realicen la fotosíntesis, lo que pone en riesgo la vida marina. Además, durante su proceso de descomposición libera gases tóxicos, como el ácido sulfhídrico, que puede contaminar el aire y el agua, e incluso afectar también la salud de las personas, subrayó.

El sargazo está constituido principalmente de agua (82-87%) y polisacáridos (11-59%), los cuales suministran la glucosa para su procesamiento en biocombustibles (cenizas, fibras, proteínas, grasas, vitaminas y metabolitos) y permiten su transformación en una amplia gama de productos.
Entre estos se encuentran polisacáridos como el alginato, utilizados en alimentos y fármacos; metabolitos secundarios con propiedades medicinales; lípidos y minerales que aportan nutrientes; además de proteínas y vitaminas beneficiosas para la nutrición, abundó el especialista que realiza estudios de impacto ambiental, análisis de riesgos y manejo de la corrosión.
También se investiga su potencial para biocombustibles, aprovechando el alga como recurso energético sostenible.

Además, dijo, esta macroalga planctónica puede acumular micro plásticos en las áreas costeras, por lo que eliminar de manera eficiente el sargazo que llega a las playas puede ayudar a combatir la contaminación por plásticos en los ambientes marinos, ofreciendo una estrategia de mitigación.
Asimismo, el académico de la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas (ESIQIE), Ricardo José Malpica Guadarrama, recordó que en 2022, la Secretaría de Marina de México juntó más de 52 mil toneladas; sin embargo, esto cuesta mucho dinero y esfuerzo, y aunque es necesario, no es suficiente para frenar el problema de raíz.
La llegada masiva de sargazo golpea fuertemente a las comunidades costeras. En lugares como Cancún y Tulum, se han reportado pérdidas económicas enormes debido a la baja en el turismo, ya que muchos visitantes prefieren evitar playas llenas de estas algas, dañando directamente a los negocios locales que dependen de esta actividad.
Mirando al futuro
Científicos y emprendedores trabajan en proyectos para convertir el sargazo en algo útil. Desde biocombustibles hasta productos sostenibles. Así este material tiene el potencial de convertirse en una fuente de ingresos en lugar de ser solo un problema.

El futuro del sargazo en el Caribe Mexicano depende de que las comunidades, los científicos y los gobiernos se unan para buscar soluciones sostenibles.
Diversos especialistas señalan que la investigación y el desarrollo de tecnologías que permitan aprovecharlo son clave para transformar el problema en una oportunidad tanto económica como ambiental.

Además, es crucial que se implementen políticas públicas que apoyen tanto su recolección y manejo como la educación y la concientización sobre su impacto.
La colaboración entre los sectores público y privado, así como la participación de la comunidad, será esencial para enfrentar este reto de manera efectiva.
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