Martes 28 de julio de 2026.- La contaminación generada por los vehículos junto con las micropartículas emanadas de las cementeras y caleras, así como las sascaberas y concreteras, al igual que las criberas y sitios de extracción de material de construcción, provocan que las personas puedan agravar las enfermedades que ya tienen o presentar síntomas de Alzheimer a edad temprana, advirtió el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Ricardo Torres Jardón.
Reconoció que la problemática varía de un lugar a otro, mientras que en la Ciudad de México es alta la contaminación atmosférica por smog, en Yucatán predominan las cementeras, caleras, sascaberas, y sitios de extracción de material para construcción.
Justamente en Yucatán es alta la presencia de micropartículas generadas por las cementeras, caleras y bancos de materiales, que en el caso de las instaladas en el Corredor Industrial de Progreso, afecta a los pobladores de Flamboyanes, y cada año, en la temporada de frentes fríos y nortes, laceran a los habitantes de los fraccionamientos ubicados en el norte de Mérida.

Incluso, hay denuncias sobre la aparición de bancos de materiales en Baca, Xmatkuil, Xcucul Sur, Tebec, Hotzuc, Yaxcopoil, San José Tzal, Ticimul, Noc-ac, Cheuman, Petecbiltun y Texán Cámara, comisarías de Umán y Mérida.
“Lo preocupante con la contaminación es que agrava problemas de salud que la gente ya tiene. Una persona no se muere sólo por la polución, pero la experiencia que tengo trabajando con médicos que estudian efectos en la salud es que cuando una persona está predispuesta o tiene un padecimiento previo, hace que su impacto sea más rápido y contundente; por eso, hay que tener cuidado, porque ayuda al agravamiento de las enfermedades y en un momento dado, la combinación de varias cosas puede llevar a que una persona fallezca”, afirmó el especialista del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC).
Un informe publicado por The Lancet Planetary Health (https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(22)00090-0/fulltext) señala que en 2019 se registraron al menos nueve millones de muertes prematuras debido a la contaminación en el mundo y que uno de cada seis decesos estaba relacionado con ella.

El experto del Departamento de Ciencias Ambientales aseguró que hay que tener cuidado con los datos y estimaciones que vienen de algunos organismos internacionales porque se hace una especie de correlación entre niveles y se extrapolan los números considerando a las personas que se encuentran en ciudades contaminadas.
Sin embargo, Torres Jardón apunta que en México “realmente los estudios de efectos en salud por contaminación son escasos. Se hace lo que se puede con lo que se tiene, una razón es que los servicios de salud no se utilizan sino cuando ya de plano no nos queda más que ir al doctor; además es complicado llevar el registro o archivo personal de cada paciente y muchas veces se curan síntomas, por lo que el historial médico sobre enfermedades pulmonares o de otro tipo se pierden. Esa es una limitación para quienes quieren investigar sobre efectos de la contaminación en la salud”.
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