Cambio climático agravará presencia del Gusano Barrenador en la Península de Yucatán

Sábado 18 de julio de 2026.- El cambio climático provocará que en la Península de Yucatán, Chiapas y Tabasco se registre una mayor proliferación del Gusano Barrenador del Ganado (GBG) y con una alta incidencia en animales silvestres, advirtieron especialistas del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y de la Unidad Mérida del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav).


Por ende, la reinvasión del GBG en México es un desafío urgente ante el cambio climático, cuya mayor afectación se prevé en Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.


De acuerdo con Entomología Agrícola MX, terminar con el GBG (Cochliomyia hominivorax) fue uno de los mayores logros fitosanitarios del siglo XX en Mesoamérica, pero hoy estamos ante una eminente alerta de reinvasión biológica.


Investigadores del INSP y del Cinvestav-Mérida publicaron recientemente un estudio crucial en el Journal of Economic Entomology (2026), denominado “Reinvasión biológica de Cochliomyia hominivorax (Diptera: Calliphoridae) en México: impactos y riesgos bajo diferentes escenarios de cambio climático”.


El estudio de los 11 especialistas utilizó modelos de nicho ecológico de última generación (MaxEnt), y evaluaron los riesgos actuales y futuros de este parásito obligado.


Los autores compilaron una base de datos masiva con 10 mil 204 reportes de brotes entre 2001 y 2025 en siete países, logrando calibrar el modelo con mil 972 registros únicos de presencia en animales.


El modelo reveló que 27 de los 32 estados de México presentan condiciones ambientales aptas para el establecimiento de la mosca.
Las zonas de idoneidad ambiental más altas se concentran fuertemente en el sureste mexicano, particularmente en Chiapas, Tabasco, Campeche, Oaxaca y Guerrero, mientras que los territorios como la Ciudad de México, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro y Tlaxcala se mantienen como no aptos.


Bajo los escenarios futuros del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), los modelos predicen una expansión e intensificación de las áreas altamente idóneas.


El cambio climático reducirá las zonas de bajo riesgo y ampliará el hábitat óptimo en la Península de Yucatán, Chiapas y Tabasco.


La investigación demostró una correlación espacial: al analizar 238 casos de miasis humana reportados en México por el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) entre 2025 y principios de 2026, se descubrió que los contagios están significativamente agrupados dentro de las áreas de «alto riesgo» predichas por el modelo matemático desarrollado.


El parásito afecta principalmente a poblaciones vulnerables y de la tercera edad en zonas rurales.


El riesgo no es solo económico y ganadero, por lo que las zonas más aptas para la mosca coinciden con las regiones de mayor riqueza de mamíferos en México, lo que añade una presión ecológica y de conservación sobre la fauna silvestre afectada por la fragmentación del hábitat.


Los autores enfatizan que combatir esta reinvasión requiere un enfoque integrado de «Una Sola Salud» (One Health).


Justo por ese motivo, es urgente el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y los puntos de verificación del transporte de ganado en las fronteras, así como reactivar y blindar las redes de cooperación internacional.


De igual forma es necesario involucrar activamente a las comunidades rurales y ganaderas en la detección temprana, y “la ciencia aporta las herramientas predictivas, por lo que ahora nos toca actuar de manera coordinada”.

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