Martes 14 de julio de 2026.- Mérida y su zona metropolitana enfrentan una presión severa en sus servicios clave debido al acelerado crecimiento demográfico registrado en la última década, por lo que es urgente atender y modernizar su infraestructura, coincidieron autoridades, ciudadanía y especialistas que participaron en la segunda jornada de los foros de consulta para la construcción del Plan de Agua, Vialidades y Seguridad de Mérida y su Zona Metropolitana.
Antes del inicio de las mesas de trabajo correspondientes a la zona sur, la directora general de la Agencia para el Desarrollo de Yucatán, María Angélica Pérez López, presentó un diagnóstico en el que se plantea la necesidad de una planeación coordinada entre los tres órdenes de gobierno y la sociedad civil.
En el evento protocolario, realizado en la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTM), la funcionaria destacó que, entre 2010 y 2020, la población capitalina creció 19%, mientras que la zona metropolitana lo hizo 26%. También señaló que se ha registrado una transformación de la movilidad laboral hacia la capital yucateca.

El diagnóstico destaca que entre 2000 y 2020, el número de personas que se desplazan hacia Mérida para trabajar se triplicó, al pasar de 44 mil a 105 mil personas.
Actualmente, 30.81% de los habitantes de la zona metropolitana —es decir, tres de cada diez residentes de municipios como Kanasín, Umán, Progreso y Ucú— viajan todos los días a la capital por motivos laborales.
Esta intensa interacción económica genera trayectos que promedian entre 31 y 60 minutos, sobrecarga el circuito del Anillo Periférico y ejerce presión sobre la infraestructura vial y los servicios de transporte interurbano.

En materia de recursos hídricos, la funcionaria advirtió sobre los retos que enfrenta el sistema, pues las plantas de abastecimiento, cárcamos y la red de distribución actual operan con una antigüedad de entre 50 y 60 años, por lo que ya superaron su vida útil.
A este déficit se suma que únicamente 24% de la población metropolitana cuenta con drenaje sanitario. El 76% restante descarga sus aguas residuales directamente al subsuelo sin el tratamiento adecuado, situación que compromete la calidad y sustentabilidad del manto freático que abastece a la región.
Deja un comentario