Domingo 24 de mayo de 2026.- Por quinto día consecutivo, la mesa de diálogo para la reapertura de Chichén Itzá resultó infructuosa ante la insistencia de las autoridades estatales y federales de poner en funcionamiento en Centro de Atención al Visitante (Catvi), pues otra vez rechazaron la nueva propuesta de la comunidad de Pisté e Xcalacoop, con la que pretendían respetar todos los espacios correspondientes de los artesanos y comerciantes que están en la zona arqueológica, siempre y cuando se abra el Parador Turístico.
La situación se torna más compleja aún, pues en esta ocasión se incorporaron los ejidatarios de Xcalacoop, los más de 120 guías de turistas y los mototaxistas, quienes también rechazaron la puesta en funcionamiento del Catvi.

“¡Definitivamente no vamos a ir (al Catvi) aunque nos ofrezcan más de 14 mil pesos… comprenda que cuando un maya dice NO es NO, por lo que no vamos dar nuestro brazo a torcer, no vamos a ceder!”, coincidieron los inconformes ante la insistencia de la funcionaria del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Anna Goycoolea Artís.
La coordinadora nacional de Centros INAH advirtió a los artesanos, comerciantes, ejidatarios, guías de turistas y mototaxista que está dispuesta a la reapertura del sitio, a partir de mañana, lunes 25, siempre y cuando aceptaran las condiciones del INAH.

Ante tal chantaje, los integrantes de la comunidad le advirtieron que de no abrir el Parador Turístico están dispuestos a poner a mil 300 artesanos, comerciantes y empleados de los puestos alrededor de El Castillo.
Goycoolea Artís pretendió mostrar un croquis de la zona arqueológica, en el cual les mostraría que les darán “el mejor lugar para que puedan vender sus productos”, siempre y cuando acepten la apertura del Catvi, con la opción de que puedan tener su local en el Centro y en el interior del sitio.

Pero el rechazo de los artesanos y comerciantes fue rotundo e inmediato, postura a la cual se sumaron los representantes de los 600 ejidatario s de Pisté e Xcalacoop, de los 120 guías de turistas y de los mototaxistas.
El INAH pretendió regular la ubicación de los artesanos ante la puesta en funcionamiento del Catvi, pero la comunidad rechazó su proyecto y le aclaró a Goycoolea Artís que “el reordenamiento es de los mayas, desde hace 22 años lo hemos hechos y así seguirá”.

Visiblemente enojada le reprochó que “entonces ustedes no quieren la reapertura de la zona arqueológica”, y de inmediato le contestaron: “¡fue el INAH quien cerró Chichén Itzá, (por supuestas obras de mantenimiento), no nosotros! ¡Está en sus manos la solución, no de las de nuestras, pero ustedes no quieren, sólo desean imponer y eso no se va a poder!”.
Finalmente, los integrantes de la comunidad expresaron: “abran el Parador Turístico y santa paz, empezaremos a trabajar y todo quedará como si nada hubiera pasado”, pero ante el silencio de Goycoolea Artis y el secretario general de Gobierno, Omar Pérez Avilés, los afectados optaron por retirarse, dejando sentados a los funcionarios.
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