Martes 28 de abril de 2026.- Entre las arraigadas tradiciones que aún prevalecen en Yucatán destaca el K’uubpool, evento único dedicada a San Antonio de Padua, la cual anualmente realizan los pobladores de la Hacienda San Bernardo, de Kopomá, desde hace más de dos siglos.
La palabra maya K’uubpool, a veces escrito como k’uu’pool significa «entregar cabeza», haciendo referencia a dar un cerdo completo, el cual, en ocasiones llega a pesar cerca de 150 kilos.

Asimismo, en este caso, «Cabeza» se refiere a una unidad de medida, como cuando decimos «una cabeza de ganado» y no específicamente a una parte del cuerpo del animal.
En la Hacienda San Bernardo, ubicada a siete kilómetros de Kopomá, cada abril, una pareja de “compadres” cría durante meses a un cerdo llamado “Tonich”, diminutivo de Antonio, hasta que pesa más de 150 kilos. Lo alimentan con esmero, como a un ahijado, porque representa la prosperidad del pueblo.
El día del ritual, efectuado después de Semana Santa, “Tonich” es sacrificado y adornado con flores de papel, pan, dulces, monedas antiguas y botellas de licor, principalmente.

Una vez que está listo, 18 hombres cargan en hombros a “Tonich” y lo hasta la capilla de San Bernardo, donde es esperado por otro grupo de la población.
En el lugar hay vaquería y charanga, al mismo tiempo, un personaje llamado Chi’ik rocía licor de caña por los alrededores, al mismo tiempo que recita bombas yucatecas cada vez que los cargadores descansan.

Al final, “Tonich” llega a casa de los próximos compadres y todas las ofrendas se reparten. Si tomas una, te comprometes a devolverla el año que viene, para dar continuidad a la traición.
En todo momento predomina la fe y la fiesta en una comunidad con una tradición que nació en la época del henequén y sigue más viva que nunca.

El texto y fotografías forman parte del proyecto «Yucatán, tierra de tradición» del gestor cultural Leobardo Cox Tec.

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