Palacio de la Civilización Maya, a 16 años de inconcluso, elefante blanco de Ivonne Ortega

Sábado 21 de marzo de 2026.- El Palacio de la Civilización Maya prevalece como la prueba irrefutable de la corrupción de la ex gobernadora Ivonne Ortega Pacheco, pues hasta el momento se desconoce el paradero de los 626 millones de pesos destinado para esta inconclusa obra que inició hace poco más de 16 años.


El objetivo central del inmueble era fomentar la cultura, pero se convirtió en un centro de ocio, utilizado por jóvenes, cuyas expresiones se plasman a través del grafiti, pues está en total abandono.


El sueño de activar la economía de la región, aprovechando la cercanía con Chichén Itzá se mantiene como una pesadilla para los pobladores de Yaxcabá y municipios aledaños, principalmente los que aún siguen viviendo en la pobreza extrema.


A pesar de las pruebas que hay para sustentar el millonario desvío de recursos para la edificación de “El Disneylandia maya”, como lo denominó en su momento la hoy ex titular del Ejecutivo, hasta el momento no hay denuncia penal alguna en contra de la legisladora federal.


Lo más irónico de todo, los pobladores de Yaxcabá ya olvidaron la promesa de Ortega Pacheco, pues este “elefante blanco” los iba a sacar de la pobreza extrema que se vive en este municipio.


El elefante blanco de Ortega Pacheco se ubica en Checmil, comisaría de Yaxcabá, y gracias a la tecnología es más sencillo llegar, pues aparece en Google Maps.


Al llegar a la inconclusa obra se constató que está en medio de lo que queda de la selva baja caducifolia, y el poblado más próximo está a cinco kilómetros, por lo que no había personas a quien entrevistar sobre tal elefante blanco.


Ante tal desolación, sólo se escuchaba el susurro del viento y se constató que el lugar estaba vacío, y entre el monte habían estructuras precolombinas, como si fueran mudos testigos del abandono.


En un recorrido por la fantasmal obra, se observó el total abandono y se constató que sólo se terminó el estacionamiento, el cual cuenta con luminarias, hay dos módulos que están a medias y una más con tan sólo la estructura metálica.


Atravesando la maleza se llegó al área de la construcción, la cual lleva más de 16 años sin avance alguno, y se constató la deplorable condición que prevalece, debido a la humedad y la corrosión, por lo que la millonaria inversión se hecho en un saco roto.


El inconcluso edificio sólo es habitado por golondrinas, murciélagos, arañas, diversas especies de hormigas, serpientes, y la bienvenida la dio, primeramente, un tejón que tímidamente se asomó por el lugar, así como un tigrillo que descansaba en lo que sería una de las salas del Museo.


Posteriormente, se dispuso a buscar el cenote Abán, así como la ceiba que estaba en la entrada, pero fue en vano, debido a la densa vegetación

Erase una vez…

De acuerdo con el proyecto, los trabajos iniciaron en diciembre de 2009, para concluir en septiembre de 2012, pero la obra tiene un avance inferior al 30 por ciento.


Para Ortega Pacheco, el grupo de obras emblemáticas de su administración fueron el Malecón Internacional de Progreso, el Palacio de la Civilización Maya en Chichén Itzá, el Parque Científico Tecnológico y Museo del Mundo Maya, dada la millonaria inversión que tuvo cada uno de ellos.


Tan sólo el Proyecto Ejecutivo del Palacio costó 10 millones de pesos, y en la presentación, efectuada el 5 de noviembre de 2010, en el Centro de Convenciones y Exposiciones Yucatán Siglo XXI, se informó que en el primer módulo del inmueble se destinaría 70 millones de pesos.


El desarrollo del Proyecto Ejecutivo del Palacio de la Civilización Maya estuvo a cargo de los integrantes de Arquitectos y Arquitectos, cuyo representante, Eduardo González, destacó la importancia de la obra ya que se conjuga la simbología cósmica de los mayas así como elementos importantes para su cultura, como lo son los cenotes y la Ceiba, etc.


El edificio, el cual, de haberse concluido sería el más grande del mundo referente a la Cultura Maya, está justo en medio del cenote Abán y una ceiba, a un costado de un edificio precolombino y para llegar a él se utilizaría un sacbé de 110 metros de largo, camino con poco menos de dos mil años de antigüedad.


La obra está en Yaxcabá, situado a 11.5 kilómetros de Pisté, cuenta con una superficie total de 283.05 hectáreas, y dada su ubicación será promotor del desarrollo de la Valladolid, Izamal, y la Reserva de la Biosfera de Ría Lagartos.


De acuerdo con la visión de Ortega Pacheco, “el Palacio Maya cambiará la dinámica del turismo de Yucatán”, esperando atraer al 20 por ciento de los visitantes que acuden a Chichén Itzá, entre 500 a cuatro mil personas diarias.


El plan original preveía una superficie construida de 72 mil metros cuadrados, en tres etapas, sobre un terreno de 300 hectáreas y un presupuesto de 626 millones 465 mil pesos, pero por diversos motivos, las obras concluyeron en 2011, luego de derrochar 90 millones de pesos.

Arranca la obra

El 21 de diciembre de 2009, Ortega Pacheco puso en marcha las obras del Palacio de la Civilización Maya y en Yaxcabá, aseguró que “este nuevo espacio museográfico marca el resurgimiento de Yucatán a nivel mundial y representa un punto de encuentro para todos los seres humanos”.


En ceremonia realizada junto al cenote “Abán” y bajo la sombra de una ceiba, aseguró que en corto plazo se espera que atraiga alrededor de 500 mil turistas más a la entidad.


Previo al inicio del acto, enmarcado por el solsticio de invierno, se celebró la ceremonia maya del Jets´Luum (Tranquilizar la tierra), a cargo del H´men, Alberto Noh Uc.


Posteriormente, el 5 de noviembre de 2010 anunció que se destinaría 400 millones de pesos, y a partir del 21 de diciembre iniciaría la construcción del Palacio de la Civilización Maya, considerado como “el más grande”, con respecto a esta civilización precolombina.


Tan sólo en la primera etapa se destinaría 70 millones de pesos, en diciembre se recibiría 200 millones de pesos, y el saldo, en 2011, para que antes de concluir 2012 esté abierto al público “el Disneylandia maya”, como lo denominó Ortega Pacheco.


“Estamos calculando que las partes más importantes estén listas antes de terminar la presente administración y quedarán pendientes otras etapas, porque es un proyecto grande, que esperamos continúen los siguientes gobiernos porque representa un polo de desarrollo que contempla vialidades e infraestructura básica en beneficio de los habitantes de esta zona que por años han sido marginados”, expresó la ex funcionaria.


Cabe destacar que el 21 de junio de 2011, la delegación federal de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Yucatán, recibió la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y el Estudio Técnico Justificativo (ETJ) relativos al proyecto denominado “Palacio de la Civilización Maya”.


Tanto la MIA como el ETJ corresponden exclusivamente a la segunda etapa del mencionado proyecto y por afectar el mismo terreno considerado como forestal el promovente tiene la obligación de entregar dichos documentos con vías a solicitar una autorización para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales.


Tras el abandono de la obra, el 19 de julio de 2018, el coordinador Nacional de Museos y Exposiciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Enrique Ortiz Lanz, se pronunció por reiniciar los trabajos de construcción del Palacio de la Civilización Maya, ya que es viable y susceptible de convertirlo en un centro cultural comunitario del Oriente de Yucatán.


El proyecto quedó inconcluso en un 50 por ciento de los planes originales, estableció al destacar que el recinto de Yaxcabá ostenta valores como un cenote y una ceiba, elementos valiosos de acceso al inframundo y a los cielos.


Ortiz Lanz lamentó que esté desafortunadamente desaprovechado, pues tendría “mucho potencial” si se maneja como un espacio comunitario que concentre el saber y conocimiento de la cultura maya.


Finalmente, cabe resaltar que la humedad, los hongos y el moho afecta notablemente el inmueble, al mismo tiempo que se oxida n las estructuras metálicas, aunado al excremento de las especies silvestres.
Al menos hasta el momento, aún no acuden los amigos de lo ajeno para saquear el edificio, ya que es fácil el acceso al lugar y no hay guardias de seguridad que custodien el lugar.

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