Lunes 27 de julio de 2026.- Crecer en familia es un derecho que transforma vidas. Con esta convicción, el Gobierno del Renacimiento Maya acompañó el egreso de siete adolescentes del Centro de Asistencia Social para Niñas, Niños y Adolescentes de Yucatán, Casa Otoch, quienes se reintegraron a sus redes familiares. También se formalizó la adopción de un bebé, que inició una nueva historia junto a una madre y un padre.
La ceremonia fue encabezada por el gobernador Joaquín Díaz Mena y la presidenta honoraria del DIF Yucatán, Wendy Méndez Naal, quienes entregaron la documentación que formaliza cada proceso y acompañaron a las familias en este momento significativo.
El titular del Ejecutivo destacó que las siete reintegraciones familiares y la adopción son resultado de meses de trabajo jurídico, psicológico y social realizado por el DIF Yucatán, la Procuraduría de Protección de Niños y Adolescentes del Estado de Yucatán (Prodennay) y el Poder Judicial, para garantizar que cada egreso se realice hacia un entorno seguro, protector y respetuoso de sus derechos.

“Este es un día de familia y uno de los actos más importantes que puede encabezar un gobierno, porque lo que celebramos aquí cambia la vida de estos niños y adolescentes. Detrás de cada caso hay una historia y meses de trabajo para garantizar que regresen a un entorno donde puedan crecer con cariño y con plenos derechos”, afirmó.
Reconoció el compromiso que asumen las familias, al señalar que recibir nuevamente a un hijo o un hermano representa una gran responsabilidad, pero también la oportunidad de construir relaciones basadas en el cuidado, la escucha y el amor.
Al referirse al proceso de adopción, agradeció a la familia que abrió las puertas de su hogar y resaltó que este acto permite que un niño deje de estar bajo el cuidado del Estado para contar con una madre y un padre que lo esperaban con amor.

Por su parte, Méndez Naal señaló que Casa Otoch cumple la función de brindar protección, atención y acompañamiento temporal, pero que el propósito fundamental del trabajo institucional siempre será restituir el derecho de niños y adolescentes a vivir en familia.
“Hoy no despedimos a siete jóvenes, sino que celebramos siete nuevos comienzos. Celebramos el cariño, la paciencia y el compromiso de muchas personas, pero, sobre todo, que el derecho de cada menor de edad a vivir en familia se hace realidad”, expresó.
Sobre la adopción, Méndez Naal afirmó que, cuando una familia abre su corazón, no solo cambia la vida de un niño, sino que transforma para siempre la de quienes eligen ejercer la paternidad desde el amor. “Algún día sabrá que fue profundamente esperado y profundamente amado. Gracias por abrirle las puertas de su hogar, pero, sobre todo, por abrirle de par en par las puertas de su corazón. A partir de hoy ustedes son su refugio, su guía y su certeza”, manifestó.
El gobernador reconoció el trabajo de Méndez Naal y del personal del DIF Yucatán, así como de cuidadoras, docentes y profesionales que brindaron atención, alimentación, protección y acompañamiento a niños y adolescentes durante su estancia en el centro. Asimismo, agradeció la colaboración de la presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Erika Beatriz Torres López, al señalar que la coordinación entre instituciones permite agilizar los procesos y garantizar que cada resolución atienda el interés superior de la niñez.
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