Martes 9 de junio de 2026.- Numerosas empresas constructoras e inmobiliarias del país son investigadas por las autoridades judiciales por utilizar cemento importado adulterado y de baja calidad, distribuido por cementeras instaladas en el polígono industrial de Progreso, ya que ponen en riesgo la vida de personas con obras mal construidas, afirmó el integrante de la asociación Lucha Maya Peninsular, Ramiro Rodríguez Cruz.
Las Cementeras Cruz azul con su producto de nombre Jaguar, así como la empresa del Regiomontano fichado en el Panamá Papers, Ricardo Alessio Robles Cerda, distribuyen producto de precaria calidad, por lo que el riesgo de colapso de una obra es alto, tal como ocurrió recientemente con el derrumbe en Residencial Aqua de Cancún.
Advirtió que desafortunadamente, con el producto importado se invade la Península de Yucatán con cemento de dudosa procedencia y de una precaria calidad, que podría terminar en una desgracia humana.

Ante tal riesgo, las autoridades judiciales investigan a las inmobiliarias que emplean cemento de precaria calidad, y detectar obras ilícitas que pongan en riesgo la integridad de la ciudadanía.
Recordó que el 17 de febrero de 2019, en Progreso, se registró el desplome de la cornisa del restaurante Mocambo, accidente que costó la vida de tres transeúntes.
En aquel entonces, Juan Moo Moo resaltó que el riesgo es mayor con el empleo de insumos de mala calidad, tal el caso del “Arabian Cement”, aunado que material que se requiere en la costa es diferente al que se necesita en Mérida.

“El uso de material de dudosa procedencia pone en riesgo la vida de las personas, en primero, la de los albañiles que tienen contacto directo con el cemento de importación, en segundo, los habitantes del inmueble, y tercero, de los transeúntes”, añadió.
El defensor de los alarifes afectados por el cemento egipcio resaltó la importancia de no utilizar material “patito”, ya que de esta manera se evita el riesgo de accidentes que pongan en riesgo a las personas.
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