Sólo si Yaxcabá y la Arquidiócesis financian el proyecto, INAH rescatará la iglesia de Mopilá

Miércoles 3 de junio de 2026.- La iglesia de San Mateo, en Mopilá, comisaría de Yaxcabá, con una antigüedad de más de tres siglos, sería rescatada y restaurada por los especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), siempre y cuando la población y la Arquidiócesis de Yucatán financien el proyecto, afirmó el director general de la dependencia federal, Joel Omar Vázquez Herera.


Al denunciar la desidia del director del Centro INAH Yucatán, Víctor Arturo Martínez Rojas, el titular de la dependencia federal aclaró que “no es que no nos interese, tiene que ver con las competencias que nos corresponde, somos una entidad normativa, no tenemos un presupuesto público para recuperar todo lo que tiene que ver con el patrimonio arqueológico e histórico”.


Propuso que para la recuperación del monumento histórico religiosos, “hay que ponerse de acuerdo con la comunidad para que aporten algún recurso para el proyecto de intervención”.


Remarcó que también hay otras figuras que resultan interesantes, por lo que “con base a la Ley de Asociaciones Religiosas, el clero puede aportar, ya que es su responsabilidad el mantenimiento de los monumentos históricos religiosos, ya que son los custodios de los inmuebles”.

Por ende, “la autoridad eclesiástica y federal pueden trabajar en conjunto para la recuperación de la iglesia de Mopilá”, aseveró pero sin especificar si el INAH convocaría a una reunión con la población y la Arquidiócesis o esperaría a que alguna de las dos solicite la intervención de la dependencia federal.


De manera oportuna, el 27 de octubre de 2025 se denunció del saqueo y destrucción de la iglesia de San Mateo, en Mopilá, por parte de “influencers” y “exploradores urbanos” que han visitan este “pueblo abandonado”, el cual, una vez al año reúne a decenas de familia de Yaxcabá para venerar a la Virgen de la Asunción.


Días después, el 20 de noviembre de 2025, el titular del Centro INAH-Yucatán descartó el efectuar labores del edificio colonial, debido principalmente a que está en una zona deshabitada, además de que carecen de recursos.


Posteriormente, el 16 de marzo de 2026, en compañía del gestor cultural y cronista, Leobardo Cox Tec, originario de Yaxcabá, se constató se agrava aún más el saqueo y destrucción de la iglesia, ya que los ladrones pretendían apoderarse del bautisterio pétreo de más de 100 kilos, con una antigüedad de más de tres siglos, estaba fuera de su lugar original, además de roto, en dos partes, lo que pudo representar el desinterés por llevárselo.


Deja un comentario