Viernes 22 de mayo de 2026.- En tan sólo cuatro décadas, los manglares de la Península de Yucatán han migrado tierra adentro a una velocidad promedio de 4.47 metros anuales, por lo que hay un desplazamiento de mil 754 hectáreas, revelaron los especialistas de la Universidad Nacional degenerativas Autónoma de México (UNAM), Francisco Guerra Martínez y Rodolfo Rioja Nieto.
Destacó que de acuerdo con el estudio del Laboratorio de Análisis Espacial de Zonas Costeras (Costalab) se documentó cómo los manglares de la región han migrado tierra adentro, como respuesta al aumento del nivel del mar, fenómeno registrado de 1984 a 2024.
Incluso, los resultados de la Unidad Multidisciplinaria de Docencia e Investigación (UMDI) Sisal de la UNAM muestran que este movimiento, de 4.47 metros anuales, es un mecanismo clave de adaptación al cambio climático, aunque enfrenta barreras derivadas del desarrollo humano e infraestructura costera.

Los estudiosos de la Facultad de Ciencias de la UMDI-Sisal determinaron que el suceso ocurre principalmente en áreas naturales protegidas con mayor aporte de sedimentos, donde los manglares avanzan sobre selvas, humedales y zonas transformadas por actividades humanas.
De acuerdo con el estudio “La migración de los manglares en Yucatán”, los hallazgos destacan que la migración horizontal constituye un mecanismo clave de adaptación ecológica, aunque enfrenta limitaciones derivadas de barreras humanas e infraestructura costera.
Asimismo, el estudio subraya la importancia de conservar corredores biológicos que permitan el desplazamiento natural y favorezcan la permanencia de estos ecosistemas estratégicos para la protección del litoral de la Península, ante este proceso que se registra todos los años.

La investigación, publicada en la revista científica Regional Environmental Change, analizó imágenes satelitales entre 1984 y 2024 y detectó que los manglares avanzaron sobre más de mil 750 hectáreas en distintas zonas de Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
Los manglares reaccionan al incremento del nivel del mar mediante un proceso conocido como “migración tierra adentro”, en el que estos ecosistemas comienzan a ocupar áreas interiores para sobrevivir al avance del agua marina.
De acuerdo con los resultados, la migración promedio registrada fue de casi 179 metros en cuatro décadas, aunque algunas zonas alcanzaron velocidades de desplazamiento de hasta 12 metros por año.

Las áreas con mayor movimiento se localizaron alrededor de Laguna de Términos, en Campeche, y Laguna Conil, en Quintana Roo.
El estudio señala que el 87 por ciento de las zonas ocupadas por el manglar, anteriormente correspondían a otros humedales, aunque también avanzaron sobre selvas tropicales y áreas con actividad humana.
Los científicos advierten que el fenómeno podría intensificarse en las próximas décadas, debido al aumento del nivel del mar, provocado por el cambio climático.
Actualmente, el nivel medio del mar en la región aumenta entre dos y tres milímetros por año, una cifra que podría acelerar la pérdida de ecosistemas costeros si los manglares no encuentran espacio suficiente para continuar su desplazamiento.

Sin embargo, se alertó que el crecimiento urbano, turístico y agrícola en las costas de la Península de Yucatán podría bloquear esta migración natural.
“El manglar queda atrapado entre el mar que avanza y la infraestructura humana”, advierte el estudio al describir el fenómeno conocido como “compresión costera”.
Además de proteger las costas contra huracanes e inundaciones, los manglares son fundamentales para la captura de carbono, la pesca y la biodiversidad, por lo que su conservación es considerada estratégica frente a los efectos del cambio climático.
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