Inminente aparición de El Niño, más intenso que otros años

Sábado 2 de mayo de 2026.- La reciente actualización climática estacional mensual de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que se prevé a partir de mediados de 2026 se desarrolle un fenómeno de El Niño que afectará a los patrones globales de temperatura y precipitaciones, el cual será más intenso que en otras ocasiones.


Asimismo, señaló un cambio claro en el Pacífico ecuatorial: las temperaturas de la superficie del mar aumentan rápidamente, lo que apunta a un probable retorno de las condiciones de El Niño ya entre mayo y julio de 2026.


Los pronósticos indican que habrá un «dominio casi global de temperaturas de la superficie terrestre superiores a lo normal» en el próximo trimestre, y variaciones regionales en los patrones de precipitación.


“Tras un período de condiciones neutrales a principios de año, los modelos climáticos coinciden en gran medida y existe una alta confianza en el inicio de El Niño, seguido de una mayor intensificación en los meses posteriores”, declaró Wilfran Moufouma Okia, jefe de predicción climática de la OMM.


“Los modelos indican que podría tratarse de un evento importante, pero la denominada barrera de predictibilidad primaveral supone un desafío para la certeza de los pronósticos en esta época del año. La confianza en los pronósticos generalmente mejora después de abril”, afirmó.


El Niño y La Niña son fases opuestas de la Oscilación del Sur de El Niño (ENSO), uno de los patrones climáticos más poderosos del planeta.


Estos fenómenos modifican el clima global, influyendo en las precipitaciones, las sequías y los eventos extremos en diversas regiones. Gobiernos, organizaciones humanitarias, gestores de recursos hídricos y agricultores dependen de pronósticos precisos y oportunos de ENSO para anticipar y responder a los riesgos.


El fenómeno de El Niño se caracteriza por un calentamiento de la temperatura de la superficie del océano en el Pacífico ecuatorial central y oriental. Suele ocurrir cada dos a siete años y dura entre nueve y doce meses.


La OMM no utiliza el término «super El Niño» porque no forma parte de las clasificaciones operacionales estandarizadas.

Impactos típicos

Los fenómenos de El Niño afectan los patrones de temperatura y precipitación en diferentes regiones y, por lo general, provocan un calentamiento del clima global.


Así, 2024 fue el año más caluroso registrado debido a la combinación del potente fenómeno de El Niño de 2023-2024 y el cambio climático antropogénico provocado por los gases de efecto invernadero.


No hay evidencia de que el cambio climático aumente la frecuencia o la intensidad de los fenómenos de El Niño. Sin embargo, puede amplificar los impactos asociados, ya que un océano y una atmósfera más cálidos aumentan la disponibilidad de energía y humedad para fenómenos meteorológicos extremos como olas de calor y lluvias torrenciales.


Cada fenómeno de El Niño es único en cuanto a su evolución, patrón espacial e impactos.
Sin embargo, suele estar asociada con un aumento de las precipitaciones en algunas zonas del sur de Sudamérica, el sur de Estados Unidos, el Cuerno de África y Asia central, y con sequías en Australia, Indonesia y partes del sur de Asia.


Durante el verano boreal, las aguas cálidas de El Niño pueden alimentar los huracanes en el Pacífico central/oriental, mientras que dificultan la formación de huracanes en la cuenca del Atlántico.

Actualización climática estacional global

La OMM también publica mensualmente una Actualización Climática Estacional Mundial que tiene en cuenta el ENSO y otros factores climáticos clave, como la Oscilación del Atlántico Norte, el Modo Anular Austral o el Dipolo del Océano Índico.


Para la temporada de mayo a julio, se prevé que las temperaturas de la superficie terrestre superen los niveles normales en casi todas partes. Esta tendencia es especialmente marcada en el sur de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, así como en Europa y el norte de África.


Las previsiones de precipitaciones muestran fuertes variaciones regionales.


Los mapas mundiales comparados muestran pronósticos probabilísticos para julio-septiembre de 2023: el mapa de la izquierda muestra temperaturas superiores a lo normal, el mapa de la derecha muestra anomalías en las precipitaciones.


Pronósticos probabilísticos de la temperatura del aire en superficie y las precipitaciones para la temporada de mayo a julio de 2026.

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