Martes 28 de abril de 2026.- Los modelos climáticos actuales sugieren un fenómeno de El Niño Oscilación Sur (ENOS) de proporciones históricas, comparable o incluso superior a los eventos más intensos registrados desde que existen mediciones, tal el caso de 1982, 1997 y 2015, afirmó el especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Francisco Estrada Porrúa.
Alertó que nos acercamos a un “Súper-El Niño” con el potencial de reescribir los récords ambientales conocidos.
Aunque actualmente cruzamos la “barrera de predictibilidad de la primavera”, periodo donde la ciencia maneja mayor incertidumbre estadística, esto no debe interpretarse como falta de conocimiento. Al contrario, la probabilidad de un evento de intensidad moderada a alta es tan elevada que la prevención es la única vía responsable, acotó el coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático (Pincc) de la UNAM.

Lo que hace este pronóstico especialmente inquietante es su sinergia con el calentamiento global, subrayó.
Estrada Porrúa explicó que el cambio climático ya alteró las “teleconexiones” del fenómeno; es decir, ha cambiado cómo se manifiesta en el mapa, dónde ocurre y con qué ferocidad nos golpea.
Incluso, advirtió que “el sistema climático ya no es como lo conocíamos”, de ahí la importancia de los estudios climáticos.
Comentó que se estima que este evento podría añadir +0.3 °C adicionales a la temperatura global, situándonos temporalmente en los 1.8 °C por encima de los niveles preindustriales entre 2026 y 2027.
“Nos puede empujar a unos niveles de calentamiento extremos y de pérdidas en la economía, en la agricultura, así como mayores problemas para manejar el agua de los que estamos acostumbrados. Estamos abriendo brecha. Es un nuevo momento en el sistema climático”, abundó.
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