Domingo 15 de marzo de 2026.- Un par de milenarios dinteles de la zona arqueológica de Ticimul serían exhibidos por vez primera al público, ya que los pobladores de la comisaría del mismo nombre, de Chankom, pretenden instalar un museo comunitario, al mismo tiempo que ofrecerían paseos turísticos a la pirámide principal del sitio así como a los cinco cenotes de la población.
El presidente del comisariado ejidal de Ticimul, Ernesto Uc Caamal, indicó que solicitarán la intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para la restauración y consolidación de la pirámide principal así del mantenimiento de los dos dinteles que se resguardan en la comisaría.

“Las piezas arqueológicas tienen un gran valor histórico, pero desconocemos el significado (del texto jeroglífico), por eso las queremos exhibir, para que todos los conozcan”.
Al contar con un museo comunitario, cada uno de los dinteles tendría su respectiva mampara que los protegería.

Para el desarrollo de los planes que tienen en beneficio de la comunidad, también solicitarán el apoyo del gobierno del Estado para que a través de diversas dependencias los puedan asesorar, en el caso de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta), para su proyecto del museo comunitario, y en el caso de la de Desarrollo Sustentable (SDS), en la limpieza y aprovechamiento de los cenotes.
Uc Caamal remarcó que desea dinamizar la economía de Ticimul, a través de recorridos turísticos, aprovechando que está a 10 kilómetros de Chichén Itzá.

Recordó que hace cerca de 30 años, unos arqueólogos de Estados Unidos descubrieron ambos dinteles y pretendían apoderarse de ellos, pero el comisario en turno se opuso y desde aquel entonces están celosamente resguardados.
Cabe destacar que Ticimul aparece en el Atlas Arqueológico de Yucatán, en de rango III, catalogado como 16Q CT377778, cuyos estudios básicos estuvieron a cargo de Ralph Loveland Roys, mientras que las fotos y mapas fueron de Shattuck. Hasta el momento no se han efectuado estudios en esta zona arqueológica, a pesar de su importancia, ante la cercanía con Chichén Itzá.

El pasado 17 de febrero, el saqueo que prevalece en el sitio y el abandono de la zona arqueológica, por parte del Centro INAH-Yucatán, pues de acuerdo con los pobladores, desaparecieron metates, piezas labradas que formaban parte de la pirámide, y en las ilícitas excavaciones se hallaron vasijas, cuyo paradero se desconoce.
En la parte superior del edificio precolombino se halló envases de cerveza y licor, colimas de cigarro, así como bolsas de plástico, etc.

Los ejidatarios optaron por limpiar el lugar, y a través de las redes sociales mostraron la labor efectuada.
“Al día siguiente personal del INAH llegó a Ticimul, y Arturo nos felicitó, pero al día siguiente llegó el arqueólogo José Osorio y dijo que estaba mal, e incluso puso una cinta amarilla (de suspensión de la obra). Ambos coincidieron en no quitar los árboles, para evitar un daño mayor”, acotó Uc Caamal.

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