Con 300 proyectos inmobiliarios, Mérida duplicó su superficie construida, en 2 décadas

Lunes 29 de diciembre de 2025.- En tan sólo dos décadas, en Mérida se duplicó la superficie construida, con el desarrollo de 300 proyectos inmobiliarios en el acelerado proceso de metropolización, afirmó el especialista de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Adrián Guillermo Aguilar Martínez.


Advirtió que la ciudad de Mérida atraviesa un proceso acelerado de metropolización caracterizado por un crecimiento urbano disperso y socialmente fragmentado.


El coordinador de la Unidad Académica de Estudios Territoriales Yucatán del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM, explicó que entre 2000 y 2020 la superficie construida de la zona metropolitana se duplicó, al pasar de 21 mil 103 a 42 mil 186 hectáreas, periodo en el que se desarrollaron más de 300 proyectos inmobiliarios, principalmente al norte de la ciudad.


Destacó que el crecimiento de Mérida ha sido disperso y discontinuo, con una tasa promedio de expansión urbana de 2.3 por ciento anual, superior al crecimiento poblacional, que fue de 2 por ciento.


El investigador emérito señaló que en ese lapso, la población aumentó de aproximadamente 800 mil a 1.3 millones de habitantes, lo que evidencia que el territorio urbano creció a un ritmo mayor que el demográfico.


Ante este escenario, enfatizó la necesidad de implementar programas efectivos de ordenamiento territorial, promover un modelo de expansión urbana más compacto y fortalecer la capacitación laboral y técnica de la población, como vías para reducir las desigualdades sociales.


Indicó que este patrón de ocupación del suelo genera “manchones” de urbanización, sin un aprovechamiento racional del territorio, lo que representa uno de los principales retos para la planeación urbana y el desarrollo ordenado de la capital yucateca.


Reconoció que Mérida se convierte en un polo de atracción por sus condiciones de seguridad, infraestructura y cercanía con destinos turísticos como Puerto Progreso, cenotes y zonas arqueológicas, así como por su conexión con el Tren Maya.


Sin embargo, esta dinámica profundiza una división socioespacial marcada, con población de ingresos medios y altos concentrada al norte, mientras que al sur predominan viviendas de menor calidad y asentamientos irregulares.


Aguilar Martínez señaló que los corredores urbanos más dinámicos se extienden hacia Puerto Progreso, Conkal, Motul y Sisal, donde proliferan fraccionamientos cerrados con amplias amenidades, en contraste con las zonas tradicionales de la ciudad.


En tanto, en el poniente y sur se concentran desarrollos de interés social destinados a población de bajos ingresos.
En el ámbito ambiental, advirtió que la expansión urbana provoca la pérdida de vegetación nativa, la contaminación del agua por la falta de drenaje adecuado y la proliferación de pozos clandestinos. Además, el crecimiento disperso incrementa la dependencia del automóvil, alarga los tiempos de traslado y eleva los niveles de contaminación atmosférica.


“Con los crecimientos dispersos, la gente vive más lejos, los desplazamientos son más largos y se incrementa el uso de automotores y la contaminación”, concluyó.

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