Jueves 27 de noviembre de 2025
En Yucatán, personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) liberó un mapache adulto sin rastros de heridas y con movilidad aparentemente normal, por lo que se le reincorporó a su medio ambiente.
El ejemplar fue entregado por personal de la Secretaría de Protección Civil, Prevención de Riesgos y Bomberos.
La dependencia federal estableció que esta acción forma parte de nuestras actividades de atención inmediata a ejemplares de la vida silvestre y que fue posible gracias al actuar responsable y consciente de la ciudadanía.
Incluso, la labor forma parte de la nueva campaña «nuestros vecinos silvestres no son una amenaza”.

“Vecinos silvestres” es una campaña informativa dirigida a la ciudadanía para promover la convivencia responsable con especies silvestres que aparecen, habitan o transitan en zonas urbanas, como el tlacuache, la tarántula mexicana, el mapache y el cacomixtle.
Estos animales forman parte de los ecosistemas locales, cumplen funciones ecológicas importantes, como el control de plagas, la dispersión de semillas y el equilibrio de las comunidades naturales, y no representan peligro para las personas. Es importante que la ciudadanía respete a estos ejemplares y evite el contacto directo con ellos.
La campaña busca concientizar a la población para que no dañe, persiga ni adopte como mascotas a estos ejemplares de fauna silvestre, pues su captura puede afectar su salud, poner en riesgo a las personas y constituir una infracción a la normativa ambiental.
Dentro de los animales que se encontrarán en dicha campaña están el tlacuache (Didelphis virginiana), único marsupial nativo de la Ciudad de México; el coyote (Canis latrans) mamífero carnívoro sumamente adaptable tanto en hábitat como en hábitos alimenticios; la tarántula mexicana de cadera roja (Tliltocatl vagans), que no es considerada de importancia médica y está protegida por la legislación mexicana; el mapache (Procyon lotor), que se adapta bien a vivir en áreas urbanas donde puede alimentarse de residuos de alimentos y desperdicios domésticos; y el cacomixtle (Bassariscus astutus), pequeño mamífero nocturno y omnívoro que ayuda a dispersar semillas.
En caso de encontrarse con alguno de estos ejemplares, estas son las medidas que se deben adoptar:
Mantener la distancia. No intentar capturarlo ni manipularlo, y permitir que se aleje por sí mismo.
Evitar alimentarlos. Cambiar su dieta o atraerlos deliberadamente puede alterar su comportamiento.
No adoptarlo como mascota. La vida silvestre no está adaptada a la vida doméstica; mantenerla en casa puede producir sufrimiento y problemas sanitarios.
Dar aviso a la Profepa. Ante la presencia de un animal silvestre en riesgo o en zona urbana, hay que comunicarse con la oficina de representación estatal para recibir atención. Si se trata de crías, evitar recogerlas y dar aviso inmediato en caso de que la madre esté muerta. La Procuraduría coordinará su rescate, atención veterinaria y reubicación segura.
Vacunar y desparasitar a perros y gatos, los ejemplares silvestres son susceptibles a las enfermedades de los animales domésticos.
La Procuraduría reitera la importancia de la corresponsabilidad social: preservar la fauna silvestre requiere la participación de la población, autoridades y organizaciones.
Por ello, la Profepa trabaja junto con autoridades estatales, municipales y organizaciones civiles para fortalecer las acciones de rescate, atención y reubicación de ejemplares que ingresan a zonas urbanas, siempre bajo protocolos de bienestar animal y conforme a la normatividad vigente.
Con esta campaña, se busca fomentar la empatía, conocimiento y tolerancia sobre las especies silvestres que habitan en los entornos urbanos, recordando que matar, capturar o retener fauna nativa es ilegal y genera desequilibrios ambientales.
La Profepa invita a la ciudadanía a ser parte de la conservación: nuestros vecinos silvestres no son una amenaza.
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