Astronomía, vacuna contra la desinformación: Día Internacional de la Luna

Sábado 26 de julio de 2025.- Con el actual desarrollo científico, la astronomía es una “vacuna contra la desinformación y las pseudociencias”, aseveró el presidente de la Sociedad Astronómica de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), Edgar Herrera Ortega.


Incluso, el aprender cómo se mueven la Luna, el Sol y los planetas permite orientarse sin tecnología, expresó en el marco del Día Internacional de la Luna.


Señaló que el observar la Luna continúa siendo una experiencia fascinante, y todas las culturas del mundo utilizaron sus fases como un sistema calendárico.


Pocos saben que Galileo Galilei fue uno de los primeros en observarla con un telescopio, lo cual permitió cuestionar el modelo geocéntrico y abrir paso al heliocentrismo, demostrando que cuerpos como la Luna también eran “otros mundos”.


Hoy en día, un dato reciente que intriga a la comunidad científica es que la Luna presenta signos de oxidación. Se ha detectado óxido de hierro (hematita) en su superficie, lo cual plantea interrogantes, ya que carece de atmósfera y oxígeno.


Herrera Ortega explicó que una teoría sugiere que el oxígeno terrestre, transportado por los vientos solares, podría ser el causante, aunque el fenómeno sigue en investigación.


El ingeniero físico también señala que existe agua en la Luna, no en forma líquida como en los cenotes yucatecos, sino en depósitos helados en cráteres del lado oscuro. Este hallazgo podría ser clave en futuros asentamientos humanos.


La Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) impulsa actividades educativas, talleres y espacios interactivos que acercan la ciencia a niños y jóvenes del estado, mediante iniciativas como Faros del Conocimiento, Científicas y científicos por un día y Raíces Científicas.


Por ello, en el marco del Día Internacional de la Luna, que se conmemora cada 20 de julio en recuerdo del alunizaje de 1969, cuando Neil Armstrong y Edwin “Buzz” Aldrin pisaron por primera vez la superficie lunar, la Secihti se suma a esta conmemoración y reconoce la labor de agrupaciones como la Sociedad Astronómica, que comparten el objetivo de difundir el conocimiento del Universo.


Aprender sobre el cosmos no solo es posible, sino emocionante. La Luna es la compañera eterna de la Tierra, motor de las mareas, guía nocturna y objeto de admiración para civilizaciones de todas las épocas. Su estudio ha sido tan extenso como su influencia en el arte, la ciencia y la cultura.


De acuerdo con las teorías más aceptadas, este satélite natural se formó tras el impacto de un protoplaneta con la Tierra. Los fragmentos resultantes se agruparon y dieron origen a la Luna.


Remarcó que el movimiento sincronizado con nuestro planeta explica por qué siempre observamos la misma cara, y sus fases —nueva, cuarto creciente, llena y cuarto menguante— dependen de la forma en que la luz solar incide sobre su superficie.


La Luna es venerada como deidad en distintas culturas. Según el antropólogo Carlos Evia Cervantes, en la cosmovisión maya era conocida como Ix Chebel Yax o Ixchel, dos manifestaciones de una misma diosa, una anciana y una joven, símbolo de la fertilidad, la fecundidad y la vida.


El Códice de Dresde la representa como una anciana de piel rojiza, sin dientes y con garras, vertiendo agua desde un cántaro: una imagen vinculada con la lluvia torrencial, fuerza de renovación que contrasta con el dios Chaak, señor de las lluvias.


Por su parte, la antropóloga María Montoliu Villar indica que Ixchel también es protectora de la medicina y la procreación. Su forma joven se asocia a las fases crecientes de la Luna y su forma anciana a las menguantes, manteniendo en ambas una relación profunda con el agua y la vegetación.


Aún hoy, muchas comunidades agrícolas y pesqueras se guían por el calendario lunar, marcando los momentos propicios para la siembra, cosecha o la pesca de acuerdo con las mareas.

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