Viernes 20 de junio de 2025.- El riesgo de la salud de los yucatecos empeorará con el establecimiento y reapertura de nuevas cementeras y las caleras, pues reciente estudio científico demuestra que la contaminación ambiental generada por estas empresas provoca la aparición de enfermedades neurodegenerativas, tal el caso de la enfermedad de Parkinson, la depresión, el autismo y la ansiedad.
Por ende, vecinos de Chocholá, Progreso y Umán se suman para denunciar las secuelas que sufren al vivir cerca de este tipo de empresas de la construcción, problemática que se complicará aún más ante el interés de dos iniciativas privadas por instalarse en la entidad.
Para prevenir la problemática de salud que generan las micropartículas, solicitaron la pronta intervención del gobernador Joaquín Díaz Mena, pues el daño también se resentirá en Mérida.

Especialistas mexicanos advirtieron que las micropartículas emitidas por las caleras y cementeras provocas daños en el sistema respiratorio de las personas, y a mediano plazo la situación se complica al volverse problemas crónicos.
Reciente estudio demostró que la contaminación ambiental es un factor determinante para las enfermedades neurodegenerativas, anomalía que aumento con las caleras y las cementeras.
La especialista del Centro de investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), María de los Ángeles Andrade Oliva afirmó que la mala calidad de aire provoca una alteración en la producción de la dopamina, hormona liberada por el hipotálamo que influye directamente en el comportamiento, la actividad motora y la motivación, etc.

Comentó que la exposición constante a material particulado suspendido en el aire tiene implicaciones sociales y económicas importantes, quizá una de las más relevantes es ser la principal causa ambiental de muertes prematuras.
Incluso, se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades neurológicas que involucran el estado de ánimo y el control de la conducta motora, como la enfermedad de Parkinson, la depresión, el autismo y la ansiedad, donde la transmisión dopaminérgica se ve afectada.
Menciono que la transmisión dopaminérgica puede verse afectada directamente por las partículas finas (PF) de tamaño aerodinámico menor o igual a 2.5 micras y ultrafinas (PUF) menores o iguales a 0.1 micras.
Incluso, en la captura y liberación de dopamina, así como en la afinidad y señalización del receptor a dopamina D2, de acuerdo con una investigación publicada en la revista científica Environmental Toxicology and Pharmacology, bajo el título “In vitro exposure to ambient fine and ultrafine particles alters dopamine uptake and release, and D2 receptor affinity and signaling”.

La dopamina es el neurotransmisor catecolaminérgico (productor de catecolaminas) más importante del Sistema Nervioso Central y participa en la regulación de diversas funciones como la conducta motora y la comunicación neuroendocrina.
Las regiones cerebrales con más abundancia de dopamina incluyen el cuerpo estriado (parte del sistema motor extrapiramidal), cuya función se encuentra relacionada con los movimientos de grupos musculares, acotó la estudiosa, quien es coasesorada por José Antonio Arias Montaño, investigador del Departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias y por Andrea De Vizcaya Ruíz, del Departamento de Toxicología del Cinvestav.
La mala calidad del aire se debe al crecimiento constante de la población en las zonas urbanas y a la concentración de las actividades económicas y productivas, que emiten altos índices de gases contaminantes a la atmósfera, los cuales han rebasado más de cinco veces las concentraciones máximas diarias recomendadas (25 microgramos por metro cuadrado) por instancias internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS).
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