Hallan depósito ritual maya, de 3 mil años, en Yucatán, asociado a la fertilidad y al sustento

Miércoles 11 de marzo de 2026.- En Yaxché de Peón, comisaría Ucú, se halló un depósito ritual, con una antigüedad de hasta tres mil años, la cual contenía dos ofrendas fundacionales asociadas a la fertilidad y al sustento, reveló el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).


El depósito ritual es correspondiente al periodo Preclásico Medio/Tardío de la cultura maya (1000 a.C.–250 d.C.) y fue descubierto como parte de los trabajos de salvamento arqueológico vinculados al Libramiento Ferroviario Multimodal Mérida–Progreso, obra asociada al Tren Maya.


El hallazgo se registró el 21 de enero de 2026 durante las excavaciones realizadas por especialistas del INAH, dentro del Proyecto de Salvamento Arqueológico del Frente 1, que inició en junio de 2025 y concluirá a mediados de este año.


En el sitio se identificó una estructura rectangular de 14 por 10.8 metros, denominada “Monumento TC_17294”, con una elevación de apenas 0.45 metros. Debido a la ausencia de edificaciones superiores y a su diseño abierto, los investigadores consideran que pudo funcionar como un espacio semipúblico donde la comunidad realizaba reuniones o ceremonias.


Durante la excavación del relleno constructivo, arqueólogos localizaron dos contextos rituales colocados antes de la edificación de la plataforma, lo que indica que se trató de *ofrendas fundacionales* destinadas a consagrar el lugar.


Entre los elementos recuperados destaca una vasija fragmentada con forma de calabaza, símbolo asociado a la fertilidad y al sustento en la cosmovisión mesoamericana, así como restos óseos que podrían corresponder a un venado, fragmentos cerámicos y un pedazo de caracol marino depositados en una cavidad natural de la roca madre.


La coordinadora del proyecto, Susana Echeverría Castillo, explicó que la presencia de restos de venado tiene un significado simbólico dentro del pensamiento maya, donde este animal era considerado un ser vinculado al bienestar humano y al entorno natural.


Un segundo contexto ritual localizado a un metro de distancia contenía cerámica del mismo periodo, huesos de venado y una cuenta circular de piedra caliza, lo que refuerza la hipótesis de que el sitio fue consagrado antes de iniciar su construcción.


Los especialistas señalan que este descubrimiento aporta información relevante sobre las prácticas rituales y la organización comunitaria de las poblaciones mayas tempranas en la región.


El proyecto es encabezado por Manuel Pérez Rivas y cuenta con la participación del jefe de campo Ricardo Antorcha Pedemonte y de Luis Ángel Hernández Libreros. Las investigaciones continuarán en la zona como parte de las labores de salvamento arqueológico en Yucatán.

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