Miércoles 7 de enero de 2026.- Ante el cierre de la calera Mayacal, de Cholul, los pobladores de Chocholá, Progreso, Umán y Mérida solicitarán la intervención del gobernador Joaquín Díaz Mena para la reubicación de diversas cementeras, caleras, sascaberas, concreteras, criberas y sitios de extracción de material de construcción distribuidos en diferentes puntos del Estado, debido a su cercanía a unidades habitacionales y al grave problema de contaminación que generan con la emisión de micropartículas.
Destacaron el interés del titular del Ejecutivo, pues la anterior administración nunca tomó en cuenta las solicitudes interpuestas ante la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) y la de Salud de Yucatán (SSY).
Ayer, Díaz Mena informó que se logró el cese total de operaciones de una calera ubicada en Cholul, como resultado de acciones coordinadas de inspección, vigilancia, concertación y cumplimiento de la normatividad ambiental, luego de afectaciones reportadas por vecinos debido a la emisión constante de polvo y partículas en suspensión.

Por ende, los pobladores de diversas colonias y comisarías de Chocholá, Progreso, Umán y Mérida solicitarán una audiencia al mandatario estatal, y exponerle su caso.
Representantes de las comisarías de San José Tzal, Petecbiltun, Hotzuc y Texán Cámara presentaron formal solicitud a la SDS, exigiendo se niegue el permiso 049/2025 relativo a la Solicitud de Impacto Ambiental para llevar a cabo el proyecto denominado “Banco de materiales” Proser-agregados consistente en un banco de materiales para explotación de estrato seco, planta trituradora y asfalto” que se pretende localizar dentro del Ejido de San José Tzal.
Asimismo, familias de Flamboyanes, comisaría de Progreso piden la reubicación de la cementera ubicada en el polígono industrial, a consecuencia de la notable emisión de micropartículas, las cuales, durante la temporada de frentes fríos y nortes, la contaminación afecta las colonias, fraccionamientos y unidades habitacionales de Mérida.

Incluso, temen por la instalación de un par de cementeras, cuyos Manifiestos de Impacto Ambiental (MIA) fueron aprobados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
De igual forma, pobladores de diversas comisarías de Umán se quejan de la cementera, ante la constante emisión de contaminantes.
Mientras que los habitantes de Chocholá, denunciaron la ilegal obra de la construcción de la calera Oxxica y del banco pétreo de la constructora Proser.
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