Lunes 5 de enero de 2026.- Inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuraron de un predio ubicado dentro del polígono del Área Natural Protegida Parque Nacional Dzibilchaltún.
Incluso, debido al daño causado a estructuras precolombinas, se prevé la pronta intervención de los peritos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
En atención a una denuncia ciudadana por la realización de obras y actividades de cambio de uso de suelo en terrenos forestales sin autorización, la Profepa impuso la clausura temporal total de la ilegal obra, en las colindancias de la localidad de Chablekal, comisaría de Mérida, donde además se detectaron vestigios arqueológicos.

Las acciones se llevaron a cabo el pasado 29 de diciembre de 2025, en cumplimiento de una orden de inspección emitida el 21 de dicho mes, derivada de una denuncia ciudadana que alertó sobre posibles afectaciones ambientales dentro de esta Área Natural Protegida (ANP).
Durante la diligencia de inspección, personal de la Profepa constató la realización de remoción parcial de vegetación natural, efectuada de manera manual, en un ecosistema correspondiente a vegetación secundaria de selva baja caducifolia, manteniéndose parte del estrato arbóreo en pie.
Asimismo, se observó la delimitación del predio mediante alambre de púas en su colindancia poniente y la instalación de un cerco de piedras (albarrada) en la colindancia oriente que se encuentra dentro de la poligonal del Parque Nacional Dzibilchaltún, un área de alto valor ambiental, cultural y arqueológico.

Durante la inspección se constató la presencia de vestigios arqueológicos al interior del predio, así como áreas de vegetación sin afectación, lo que incrementa la importancia de su protección y conservación.
Las actividades detectadas se realizaron sin contar con la autorización correspondiente emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), requisito indispensable para cualquier cambio de uso de suelo en terrenos forestales, y más aún dentro de un ÁNP.
Por lo anterior, la Profepa impuso como medida de seguridad la clausura temporal total de las actividades, colocando los sellos de clausura. El objetivo fue detener cualquier acción que pudiera generar mayores daños ambientales y salvaguardar tanto los ecosistemas como el patrimonio cultural presente en el sitio.
La Profepa reitera su compromiso con la atención de denuncias ciudadanas y con la protección de las Áreas Naturales Protegidas del país, e informa que dará seguimiento al procedimiento administrativo correspondiente conforme a la legislación ambiental vigente.
Peritos del Centro INAH Yucatán se encargarán de evaluar los daños en la zona arqueológica.
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