Hallazgo arqueoastronómico en el Grupo E de San Antonio Chel, en el solsticio de invierno

Miércoles 24 de diciembre de 2025.- La zona arqueológica de San Antonio Chel es un verdadero observatorio astronómico, al confirmar el paso del Sol en el denominado Grupo E, por lo que funcionó como un marcador del solsticio de invierno, fenómeno que se registró el pasado domingo 21.


El investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Orlando Casares Contreras, destacó la importancia del hallazgo, ante el evidente conocimiento de los sacerdotes astrónomos mayas.


Informó que Chel data del período Preclásico Tardío (100 aC – 200 dC) y el núcleo central del Grupo E corresponde al Clásico Tardío (600-800 dC), cuyos estudios arqueoastronómicos iniciaron en 2002, a cargo del especialista Carlos Alberto Pérez Álvarez (+).


Por ende, en el edificio prehispánico se registran fenómenos arqueoastronómicos relacionados con los equinoccios, solsticios y pasos del Sol en el cenit así como calendáricos, correspondientes al 4 de marzo y 9 de octubre, construido para la observación del Sol y Venus.


Aclaró que el pasado 4 de marzo se observó el fenómeno arqueoastronómico – calendárico relacionado con esta fecha de importancia cronológica y agrícola para las culturas mesoamericanas, observando el paso del Sol desde un altar maya.


En esta ocasión se confirmó la alineación que hay con la máxima declinación del Sol con respecto al sur, para delimitar el cambio de estación, con el fin del otoño y el inicio del invierno, acotó el investigador del Centro INAH Yucatán.


Casares Contreras participó en el noveno Simposio de Cultura Maya Ichkaantijoo, en el cual explicó que el sitio arqueológico pertenece a un particular, por lo que el Instituto busca tener una mayor presencia en el sitio, para la protección de la zona.


En su ponencia “El Grupo E de San Antonio Chel: un arreglo arquitectónico único en el norte de Yucatán” señaló la importancia de la zona arqueológica, en términos cronológicos y espaciales.


Destacó que los Grupos E no son muy comunes en el norte de la Península de Yucatán, por lo que el 80 por ciento de estos se encuentran en el Petén guatemalteco, por lo que San Antonio Chel es un grupo atípico, no muy común, y la temporalidad es del clásico tardío terminal (600-900 dC).


“El lugar donde se encuentra así como el tiempo en que se presenta es un caso aislado”, subrayó el arqueoastrónomo.
Agregó que existen tres clasificaciones de Grupos E, con alineaciones arqueoastronómica, la primera es la de tipo Uaxactún, en Guatemala, la segunda descubierta es la de tipo Cenote, en Belice, y la de tipo Chel, en Yucatán.


De acuerdo con Iván Sprajc, un Grupo E tiene una planta simétrica, con su eje central que corre aproximadamente de este a oeste, desde un templo piramidal en el lado poniente de una plaza hasta el centro de una plataforma alargada que delimita el área al oriente, y se extiende en dirección norte-sur.


En la de tipo Chel, Casares Contreras mostró que enfrente de la plataforma alargada hay tres estructuras, de poca altura, que bien pueden tener una alineación con los equinoccios y solsticio, mientras que en uno de sus extremos, tendría relación con el Sol en el cenit, e incluso, con Venus.


En Chel está la pirámide central, la más importante de la Acrópolis, al final hay una estructura alargada con tres templos, y a unos metros hay otros edificios que anteceden a la alargada, y que forman del mismo arreglo arquitectónico, “los cuales son estructuras más no altares”.


Por ende, se le promueve como un tercer Grupo E, de tipo Chel, ya que rompe con el patrón de Uaxactún y Cenote, concluyó.

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