Las Chelemeras, 15 años al rescate del manglar de Yucatán

Sábado 18 de octubre de 2025.- A 15 años de la aparición de Las Chelemeras, grupo de 14 mujeres protectoras del manglar de Yucatán, actualmente suman hasta 200 los voluntarios que trabajan con una técnica local e hidrológica para darle vida, mantenimiento y restauración de este sistema natural afectado por la actividad humana, afirmó el especialista de la Unidad Mérida del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), Jorge Herrera Silveira.


La labor de las originarias de Chelem, comisaría de Progreso, es reconocidas por asociaciones internacionales, la propia Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y el Senado de la República, a través del legislador federal, Jorge Carlos Ramírez Marín.


De acuerdo con el Cinvestav-Mérida, hasta 2020, la extensión global de manglares era de 147 mil 256 kilómetros cuadrados, cuya superficie disminuye anualmente, y México es cuarto lugar mundial en extensión territorial de manglares.


Desafortunadamente, el 43 por ciento de la pérdida de manglares es causada por la conversión a acuacultura industrial, plantaciones de palma.


Aclaró que estas áreas naturales almacenan de 394 a 650 toneladas carbono por hectárea, superando por mucho a los bosques terrestres.


Incluso, funcionan como un muro natural durante las tormentas, con la reducción en la altura de las olas.
Asimismo, 800 mil millones de juveniles de peces, camarones y crustáceos sustentan los manglares cada año, siendo la base de seguridad alimentaria costera.


Herrera Silveira comentó que en la Península de Yucatán, la superficie en condiciones críticas es de 85 mil hectáreas de manglar degradado.


La Península de Yucatán alberga el 60 por ciento del manglar de México, un país privilegiado en extensión de este ecosistema. Sin embargo, la vasta extensión de manglar se enfrenta a una grave crisis de degradación y deforestación.


Esta situación, aunque crítica, se presenta como una oportunidad crucial para restaurar y contribuir significativamente a la mitigación del cambio climático, manifestó el encargado del Laboratorios de Producción Primaria del Departamento de Recursos del Mar del Cinvestav-Mérida.


El también integrante del Proyecto MangRes de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), el cual se enfoca en la restauración de manglar en siete reservas de la biósfera a lo largo de Latinoamérica, incluyendo a México, Cuba, Colombia, Panamá, Ecuador, Perú y El Salvador.


“México es privilegiado, México tiene el cuarto lugar en extensión de manglar. La península de Yucatán tiene el 60 por ciento del manglar, pero también tiene mucha área degradada. Pero eso hay que transformarlo en una oportunidad de restaurar y contribuir de manera significativa a la mitigación del cambio climático, precisamente porque el manglar puede capturar grandes toneladas de bióxido de carbono”, subrayó.


Indicó que la degradación del manglar es causada principalmente por la actividad humana, resultado de malas planeaciones e, incluso, la falta de conocimiento sobre el funcionamiento de este ecosistema.


Lamentablemente, la pérdida de estos hábitats conlleva la pérdida de los bienes y servicios que proporcionan, aumentando la vulnerabilidad de las comunidades costeras.


Recordó que hace aproximadamente 20 años, se trabaja en la investigación y la práctica de la restauración de manglares en Yucatán, y uno de los sitios más afectados y a la vez más importantes es el puerto de Progreso, donde más del 80 por ciento del manglar está en condiciones críticas.


En esta zona ha trabajado un grupo emblemático de 14 mujeres originarias del puerto de Chelem, al oeste de Progreso, que se autodenominan “las chelemeras”. Estas mujeres de edades entre los 30 y 75 años comenzaron su labor hace 15 años, al unirse a los científicos del Cinvestav y la organización The Nature Conservancy.


La constancia y éxito en la recuperación del ecosistema de su comunidad les ha valido el reconocimiento y la obtención de premios internacionales.


La solución se centró en la restauración hidrológica, excavaron canales y tarquinas (surcos) para restablecer el flujo natural del agua de mar hacia los humedales interiores.


Por ende, esta acción permitió que el manglar regenerara el 90 por ciento del flujo hidrológico en las áreas intervenidas de forma natural.


En tres años se recuperó el 60 por ciento del bosque en la Curva de Yucalpetén, y en la Ciénega de progreso, a un costado de la Pista de Canotaje de progreso, usando restauración hidrológica.


Ahora el modelo es invitar a las personas a que hagan voluntariado para salvar al manglar. De una iniciativa de 14 mujeres ahora se conforman grupos de hasta 200 voluntarios que trabajan en el rescate del manglar.

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