Miércoles 13 de agosto de 2025.- A pesar que Progreso es el municipio con el más alto índice de descargas residuales, las cuales fortalecer la aparición y propagación de la marea roja, el alcalde Erik Rihani González afirmó que desconoce la problemática así como los resultados de los estudios realizados por universidades y centros de investigación.
Incluso, optó por huir cuando se le abordó el tema de las aguas negras vertidas al mar y grave impacto en el medio ambiente, principalmente, como factor de aparición y proliferación de Florecimientos Algales Nocivos (FAN).
“No tengo ese dato. Lo veo difícil. La realidad es que la población de Progreso no es una de las mayores, si bien Mérida está cerca de Progreso, pero no tenemos un dato de acuerdo con eso”, respondió el presidente municipal para luego darse la vuelta y huir de los medios de comunicación.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la población de Progreso es de 66 mil ocho habitantes, según el Censo Poblacional de 2020, pero la cifra se duplica en los períodos vacacionales, por lo que aumenta de manera considerable las descargas vertidas al mar, ya que el municipio carece de plantas de tratamiento de aguas negras.
El munícipe desconoce los trabajos de los especialistas de la Unidad Mérida del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) así como del Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre otras instituciones que han advertido sobre los daños de las aguas residuales.
El pasado viernes 1, el Cinvestav-Mérida detectó la proliferación masiva de la diatomea Rhizosolenia sp., como formadora del FAN ubicado frente a las costas de Progreso.

La abundancia de este fitoplancton “refleja una degradación de la calidad del agua en la región y subraya la urgente necesidad de implementar programas de descarga cero para el manejo de aguas residuales”, de acuerdo el Boletín Extraordinario (3) Marea Roja en Yucatán.
“Estos resultados reflejan la degradación de la calidad del agua que se ha puesto de manifiesto en otras ocasiones, y subrayan la necesidad urgente de implementar programas de saneamiento y reducción de descargas de aguas residuales sin tratamiento, para mejorar la calidad del agua costera de la región”, añadió el estudio realizado en el marco del Programa de Investigación y Monitoreo de FAN del Cinvestav.
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