Miércoles 16 de julio de 2025.- A partir del próximo jueves 18, Yucatán recibirá nuevamente el segundo paso cenital del Sol de este año, un fenómeno astronómico en el que los rayos solares inciden de forma totalmente vertical sobre la Tierra, haciendo desaparecer por unos minutos cualquier sombra proyectada por cuerpos o estructuras verticales.
El astrónomo yucateco Eddie Ariel Salazar Gamboa resaltó que este acontecimiento, profundamente observado y documentado por la civilización maya, se presenciará con gran claridad entre el 18 y el 20 de julio en distintas zonas arqueológicas del estado, donde estelas, columnas, templos y observatorios precolombinos revelan su diseño arqueoastronómico al alinearse con la trayectoria solar.
Informó que el segundo paso cenital de 2025 comenzará el próximo jueves 18, en Dzibilchaltún; continuará el viernes 19, en Chichén Itzá, y culminará el sábado 20, en Uxmal. Además, el fenómeno podrá observarse en otras antiguas ciudades mayas como Acanceh, Aké, Mayapán, Oxkintok y San Antonio Chel.

“Durante este evento, entre las 12:30 y 13:30 horas, los objetos verticales no proyectan sombra alguna, ya que el Sol se posiciona justo sobre nuestras cabezas. Es uno de los momentos más precisos del calendario solar mesoamericano”, explicó el también profesor emérito del Instituto Tecnológico de Mérida (ITM) y de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).
Salazar Gamboa recordó que este fenómeno ocurre dos veces al año en las zonas comprendidas entre los trópicos de Cáncer y Capricornio. El primero de 2025 tuvo lugar entre el 22 y el 24 de mayo, y ahora, casi dos meses después, el Sol repite su tránsito cenital.
“Estos eventos confirman no solo el profundo conocimiento astronómico de los antiguos mayas, sino también su admirable habilidad arquitectónica al construir estructuras alineadas con el cielo”, puntualizó el premio “Jaguar del Turismo 2020” de la Asociación Mexicana de la Industria Turística (AMIT) Yucatán.

El fenómeno se aprecia con mayor claridad en recintos como el Osario de Chichén Itzá, el Templo de las Siete Muñecas en Dzibilchaltún y en el Observatorio Cenital de Acanceh, diseñados para registrar el paso solar en momentos clave del año.
Sin embargo, algunas modificaciones recientes, como la colocación de losas, han afectado la observación directa en ciertos puntos, tal como ocurre en Dzibilchaltún.

Finalmente, el experto destacó que estos días de alineación solar no solo son visualmente impactantes, sino que también simbolizan el conocimiento cíclico del tiempo entre los pueblos mayas, quienes medían con exactitud la duración del año solar y adaptaban sus actividades agrícolas, rituales y sociales en armonía con los movimientos celestes.
“Cada paso cenital es una invitación a mirar hacia arriba y reconocer que el cielo, como lo sabían nuestros ancestros, sigue marcando el ritmo de la vida en la Tierra”, concluyó el premio al Maestro Distinguido del Estado de Yucatán 2021.
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