Toda la verdad sobre el “irónico rescate” del empresario Armando Palma Peniche

Lunes 30 de junio de 2025.- Justo a 20 día el “irónico rescate” del empresario Armando Palma Peniche, registrado el 10 de junio pasado, en la torre Acua de las Country Towers de Mérida, la verdad sale a la luz.


Palma Peniche siempre ha querido vivir con su hija Hevenly Palma Vargas (la luz de sus ojos y en quién depositó oficial y completamente el cuidado de su salud nombrándola representante médica legal) en razón, que la vivencia en su residencia del fraccionamiento Campestre era insoportable.


Vivía una situación tóxica, agresiva e incluso de obstaculizaciones sobre las decisiones de Hevenly, ocasionando recaídas en la salud del empresario, octogenario -evidentemente- muy delicado que requería cuidados especiales.


A pesar de sus enfermedades y síntomas muy complejos, con total lucidez señalaba que Armando y Malena Palma Vargas (sus hijos mayores) están totalmente incapacitados para decidir sobre su salud.


Hevenly es la responsable médica de su padre desde hace dos años, a partir de la angioplastia que le practicaron a Palma Peniche, en 2023.


Con un bloque arterial del 98 por ciento, los hermanos Armando y Malena querían arriesgar la vida de su padre, al intentar trasladarlo desde Yucatán a Texas, lo que generaría un peligro inminente de pérdida de vida, pero gracias a la perseverancia y contundes de Hevenly -apoyada por numerosos médicos- se logró una operación exitosa en Mérida.


La patente ambición y codicia de Armando y Malena para apoderarse del patrimonio de su padre surgió al saber que bajo testimonio notarial de Palma Peniche los excluyó de su herencia y le dejaba todo su patrimonio -exclusivamente- a su hija Hevenly… ¡así de claro!


En ese tenor, Armando y Malena fabrican argumentos jurisdiccionales, en materias:


Civilmente, al lograr ilícitamente obtener unas “medidas precautorias” consiguiendo increíblemente una prohibición para que su propio padre, no pueda disponer de su patrimonio, en obviedad de que los beneficiarios de esos movimientos son -precisa y casualmente- Armando y Malena… ¡qué curioso!
Con plena desfachatez, esos “angelitos” ya habían intentado, infructuosamente, interdictar judicialmente a su padre, con el manto y el chantaje de encarcelar a su hija consentida.


Penalmente, al hacer acusaciones en contra de su hermana de violencia familiar (desvanecida por las variadas declaraciones de su señor padre al aseverar que Hevenly es la “niña de sus ojos” y que lo “trata y cuida como rey”).


Otra acusación por privación ilegal de libertad (desvanecida al declarar la propia “víctima” que jamás su hija menor lo ha limitado en su libertad, tan es así, que durante 14 meses acudió públicamente a restaurantes, empresas, hospitales y efectuando operaciones notariales, contables, bancarias… visitando y recibiendo a familiares, amigos y conocidos. ¡Que privilegios tenía el “secuestrado!”).


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